Al sur de la isla se encuentra la soleada comarca de Alajeró, un maravilloso entorno esculpido de barrancos y bancales que, asentado sobre la pendiente de un cerro, discurre hacia la benigna costa sureña, salpicado de hermosos palmerales, salvajes almendros y desafiantes tuneras. A este pintoresco y blanco pueblo, pertenecen los caseríos de Guarimiar, El Cabezo, El Rumbazo, Antoncojo, Targa, Imada y Arguayoda, de inigualable belleza y ambiente localista.
El interés cultural del municipio se centra en sus monumentos arquitectónicos y naturales. De entre los primeros, destacan la Iglesia de “El Salvador”, edificación de piedra que data del S. XVI cuyo pórtico es una auténtica joya del estilo renacentista, y la “Ermita de San Lorenzo” situada junto al incomparable “Barranco de Erque”, uno de los parajes más bellos de la isla. Los monumentos naturales más relevantes son el “Volcán de la Caldera”, único cónico volcánico existente en La Gomera; el “Drago de Agalán”, con más de cuatrocientos años, emblema del municipio y el ejemplar de más envergadura que pervive en la isla y que habita en el Barranco de Tajonaje; y los Acantilados de Alajeró, declarados “sitio de interés científico”, que sorprenden desde el mar por su salvaje e intocable belleza.
La más importante manifestación folclórica la constituye la celebración de las tradicionales “fiestas de La Virgen de El Paso”, que tienen lugar en el mes de Septiembre y que se desarrollan al son de chácaras y tambores, bailes típicos y romanceros cargados de emotividad.
En la gastronomía local el protagonista es el pescado fresco, la carne de cerdo y de cabra, las papas arrugadas, el buen mojo, el almagrote, el queso de cabra de la zona, las almendras, los higos picos y los higos de leche, sin que falte el tradicional potaje de berros. También está presente la típica y afamada repostería gomera, en la que los dulces de manteca, los bollos y rosquetes, las galletas, la leche asada y la miel de palma, elaborada a partir del “guarapo”(savia de la palmera canaria), no faltan en la mesa y sirven como acompañante de todos los postres.
Las Playas de la localidad, de aguas tranquilas y cristalinas, atraen a quienes buscan el sosiego de una costa soleada, pedregosa y limpia, llena de calas y ensenadas desérticas.
Entre ellas destacan la de “Erese”, “La Cantera” y “La Negra”, cuyas bellezas naturales permanecen intactas. Playa de Santiago es un importante enclave costero del municipio de gran tradición pesquera, que combina el atractivo de un entorno profundamente marinero con un incipiente y sosegado turismo. |